No siempre podemos confiar en lo que vemos. Estamos acostumbrados a la forma que
deben tener las cosas. A veces, cuando falta alguna pieza, el cerebro las reemplaza. El cerebro acomoda la información de manera tal que tenga sentido y nos permita ver ilusiones ópticas de diferentes maneras.
Las ilusiones ópticas se han estudiado durante miles de años. Hasta los antiguos griegos utilizaron los principios de la ilusión óptica en su arquitectura.

Esta imagen puede verse de dos maneras: como un candelero o como un par de perfiles idénticos. Para la mente es muy difícil ver al mismo tiempo la imagen de las dos maneras distintas. La mayoría de las personas verá un candelero o los perfiles, pero no ambas.